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Derecho a la Educación (artículo 27 Constitución Española)

Martes, 31 de enero de 2012

Henar del Olmo Berzosa

(Responsable de producto del Área de Derecho Administrativo de Lex Nova)

¿Derecho a la Educación? Sí, como derecho consagrado en nuestra Constitución Española, en su artículo 27, dentro de la sección en la que se encuentran los tan reconocidos, defendidos y valorados Derechos fundamentales y libertades públicas (artículos 15 a 29).

Sí, es cierto.Y no es que pueda parecer, sino que lo de tan reconocidos, defendidos y valorados lo planteo irónicamente, y, hoy, sobre todo en el tema que nos atañe del derecho a la educación, y si no que se lo pregunten a los miles de alumnos que en nuestro país van a clase y no pueden ni quitarse el abrigo debido a que no hay calefacción. Así, hay comunidades autónomas en las que incluso se llegaron a regalar ordenadores a los profesores, sabiéndose tiempo después que como no están pagados, tendrán de devolverlos o bien pagarlos de su bolsillo, pero, incluso, puestos a pensar, no es sólo este último hecho, sino que en muchos casos, si los propios colegios ven cómo se corta la electricidad por impago, ¿dónde piensan enchufar esos ordenadores (por muy portatiles que sean, necesitan electricidad)?

Quiero suponer que el derecho a la educación engloba todo lo referente a ésta, y no sólo el derecho a ella sin más particularidades, sino también a un buen sistema, un buen temario, unas buenas instalaciones, o al menos adecuadas, y hasta un profesorado y un alumnado motivados.

Pero ¿qué nos dice el artículo 27 de la constitución al respecto?

«Artículo 27.—1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

4. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.

5. Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.

6. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.

7. Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca.

8. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes.

9. Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca.

10. Se reconoce la autonomía de las Universidades, en los términos que la ley establezca.»

Por su parte, la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación, ya en su preámbulo recoge la gran importancia que las sociedades actuales conceden a la educación que reciben sus jóvenes, en la convicción de que de ella dependen tanto el bienestar individual como el colectivo. La educación es el medio más adecuado para construir su personalidad, desarrollar al máximo sus capacidades, conformar su propia identidad personal y configurar su comprensión de la realidad, integrando la dimensión cognoscitiva, la afectiva y la axiológica. Para la sociedad, la educación es el medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la cultura y el acervo de conocimientos y valores que la sustentan, de extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, de fomentar la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, de promover la solidaridad y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión social. Además, la educación es el medio más adecuado para garantizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica, que resulta indispensable para la constitución de sociedades avanzadas, dinámicas y justas. Por ese motivo, una buena educación es la mayor riqueza y el principal recurso de un país y de sus ciudadanos.

Y entonces, ¿como hemos pasado de estos principios tan destacados y valorados de la educación a la situación actual?; ¿qué podemos decirles a todos esos alumnos y profesores? (sí, también hay que acordarse de los profesores que van a su lugar de trabajo y si se encuentran con circunstancias adversas, ¿qué motivación y esfuerzo se les puede pedir?) Resulta que ven cómo cada día en lugar de llegar a un aula, parece que se están trasladando al «Ice hotel» en Jukkasjärvi, en plena Laponia sueca. Por otra parte, ¿cómo le explicas a un niño de 4 años que tiene que estar en clase con el abrigo puesto porque su centro educativo no tiene medios para pagar la calefacción, porque la comunidad autónoma en la que vive no tiene dinero «ni pa’ pipas», muchas veces debido a la mala administración de los fondos con los que se contaba?

¿Contaba? Sí, lo escribo adrede en pasado, porque la época de «vacas gordas» (si se me permite la expresión) pasó y ahora la educación también se ha visto afectada con los recortes que los distintos Gobiernos tienen que efectuar en muchas comunidades autónomas, dejando así los colegios en una situación penosa que, sin dudarlo, irá en detrimento de la enseñanza, comunidades como Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Andalucía…, donde estamos sin calefacción, con universidades que no podrán seguir pagando la nómina de sus profesores, colegios que ante cualquier incidente con sus hijos avisarán a los padres a través de una llamada perdida a sus móviles, porque no pueden pagar el teléfono, cortes de suministro eléctrico por impago…

Y es que, conociendo todo esto, no deja de venir a mi mente aquello que yo consideraba una batallita que mi abuelo nos contaba siempre que te quejabas para no ir al colegio, y decía «anda que si tuvierais que ir como yo con el chusco de leña para calentaros en la escuela…». Ahora te acuerdas de ello, y ya no lo consideras una batallita, sino una guerra mundial, porque en la era de los avances tecnológicos, científicos, informáticos… que por una mala administración nuestra sociedad tenga que ver mermados aquellos derechos que según nuestra carta magna son fundamentales.

La pena de todo esto es que la ruina económica de uno, dos o tres centros educativos no es la excepción, sino que es la regla general.

Constitución y Derechos Fundamentales, Educación, Opinión

  1. Gabriel
    Jueves, 2 de febrero de 2012 a las 11:02 | #1

    Ruina sobre una educación en general muy mala, de muy poco nivel. Es decir, llueve sobre mojado. Teníamos un sistema educativo malo, o muy malo, desde luego comparado con el de otras épocas, y ahora además con problemas económicos, como el resto de sectores. Por no hablar de la universidad española, endogámica y cerrada, a la que el alumnado llega con dificultades a la hora de redactar, leer, escribir sin faltas de ortografía, pero eso sí, convencido de que le asisten cientos de derechos (derecho a soñar y que se cumplan los sueños y demás), luego llegan la realidad y el batacazo. El 80% de los centros universitarios se podrían cerrar mañana por la tarde y el nivel de educación y cultural del país sería el mismo o puede que incluso mejorara.
    Un saludo,
    Gabriel

    • Henar Del Olmo
      Jueves, 2 de febrero de 2012 a las 11:49 | #2

      Muchas gracias por su comentario, tan realista aunque si me permite un poco catastrofista, es cierto, que la cosa está mal, pero como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde. Es verdad que el sistema educativo es el que es, pero ahora se unen condicionantes económicos poco favorables para que la situación mejore, por ello, unicamente nos queda esperar que al menos la situación no empeore.

  2. Domingo, 27 de julio de 2014 a las 12:30 | #3

    Se regalan títulos en España.

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